Custodios del Centro Penitenciario La Mesa en Tijuana salieron este jueves a manifestarse en el exterior del penal. La exigencia es directa, aclarar diferencias en sus salarios y obtener una respuesta formal del Gobierno del Estado. Señalan que lo que reciben no coincide con lo que oficialmente se reporta como su ingreso mensual.
Daniel Elvira Chang, custodio del centro, explicó que actualmente percibe 3 mil 020 pesos por catorcena, además de una compensación de 5 mil 400 pesos. Asegura que esa cifra no corresponde con los 26 mil pesos mensuales que, afirma, se informan públicamente como salario.

“Estamos haciendo públicamente un escrito dirigido a la gobernadora y al secretario de gobernación en el cual nuestro sueldo está afectado y por lo tanto estamos hablando de un desvío de recursos. En promedio estamos siendo afectados de 2 mil pesos por catorcena por cada elemento, 4 mil pesos al mes. ¿A dónde va a parar ese dinero?”, cuestionó.
Los custodios señalaron que desde diciembre de 2025 han realizado al menos cuatro protestas, sin que hasta ahora —aseguran— exista una solución concreta. El conflicto, explicaron, no es nuevo y se ha acumulado ante la falta de claridad en sus percepciones.
También informaron que recientemente se les ofreció un vale por 480 pesos, el cual decidieron no aceptar. Argumentan que antes de recibir apoyos adicionales, es prioritario resolver lo relacionado con su salario base y las compensaciones.
Durante la protesta hicieron un llamado a establecer mesas de diálogo formales con autoridades estatales. De no obtener respuesta, advirtieron que convocarán a una manifestación estatal el martes 24 de febrero, e invitarán a otras corporaciones de seguridad a sumarse.
En el lugar también participó personal administrativo. Bertha Patricia Spíndola Rodríguez, trabajadora del área jurídica con 24 años de servicio, señaló que es la primera vez que este sector se une públicamente al reclamo.
“Deseamos que se aperturen mesas de negociaciones porque no sólo venimos con peticiones, nosotros traemos planteamientos, porque tenemos toda la experiencia que los años en el sistema para poder aportar a las autoridades penitenciarias, ejercicios viables”, expresó.
La movilización, insistieron los participantes, es pacífica y busca condiciones laborales claras y transparencia en el manejo de los recursos destinados a su salario. El tema vuelve a colocar bajo la lupa las condiciones del personal penitenciario, un sector clave en materia de seguridad que, en los últimos años, ha enfrentado reclamos recurrentes relacionados con carga laboral y prestaciones.


