Ayer 14 de noviembre, durante un posicionamiento nacional realizado en Tijuana, el presidente de COPARMEX, Juan José Sierra Álvarez, advirtió que la inseguridad y la extorsión se han convertido en frenos directos para el desarrollo económico y social del país. El encuentro reunió a presidentes de federaciones y centros empresariales de todo México, quienes respaldaron el mensaje.
Sierra Álvarez subrayó que la extorsión es hoy uno de los delitos que más dañan a las familias y al sector productivo. Señaló que, según los datos presentados, la cifra negra alcanza 97%, lo que indica que casi ningún caso se denuncia debido al miedo a represalias y a la poca confianza en las instituciones responsables de investigar.
El dirigente empresarial recordó que en la última década la extorsión se ha incrementado 83%, un crecimiento que, dijo, exige acciones inmediatas. Ante este panorama, pidió a las autoridades de los tres niveles de gobierno acelerar la aprobación de la Ley General de Castigo a la Extorsión, e incluso planteó que cuando el delito sea cometido por un funcionario, la pena debe ser mayor.
Durante su intervención, advirtió que las pequeñas y medianas empresas están “viviendo al día” por la inseguridad, un escenario que se refleja en la percepción ciudadana: 63% de los mexicanos mayores de 18 años se siente inseguro, según cifras del INEGI mencionadas en el encuentro. Para el sector empresarial, este clima inhibe la inversión y genera incertidumbre económica.
Sierra Álvarez mencionó también hechos recientes que han sacudido al país, como el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo. “El asesinato del presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo, y las movilizaciones que generaron y continúan, son un reflejo del descontento que cruza generaciones, profesiones y regiones. Por eso, hoy hablamos desde Tijuana…”, afirmó al destacar que la frontera representa resiliencia, pero también evidencia las urgencias del país.
Por su parte, Roberto Vega Solís, presidente de COPARMEX Tijuana, insistió en la necesidad de que el secretario de Seguridad federal visite la ciudad, luego de hechos como el ataque reciente a instalaciones de la Fiscalía. “Es importantísimo porque en Tijuana hemos tenido un año complicado en materia de seguridad”, señaló.
Ambos dirigentes coincidieron en que enfrentar la inseguridad requiere coordinación real, voluntad y acciones inmediatas entre gobierno, empresarios y sociedad. Consideran indispensable recuperar condiciones que permitan estabilidad, inversión y una vida cotidiana sin miedo.


