En una caravana cargada de dolor y exigencias, decenas de conductores de plataformas digitales se movilizaron este sábado 12 de abril para dar el último adiós a Aristeo, chofer de Uber que perdió la vida tras ser víctima de un asalto mientras trabajaba.
El ataque ocurrió el pasado 24 de marzo en la colonia Real de San Francisco. Aristeo, de 56 años, fue agredido durante su jornada laboral y, tras permanecer hospitalizado por más de dos semanas, falleció a causa de las graves lesiones el domingo pasado.
El cortejo fúnebre partió de la funeraria Santa Gema, sobre bulevar Fundadores, hasta el panteón donde fue sepultado. A bordo de sus vehículos, los conductores formaron una caravana como acto de respeto y solidaridad hacia su compañero caído.
Durante el recorrido, los trabajadores exigieron mayor seguridad para quienes se dedican al transporte por aplicación, al denunciar que enfrentan riesgos constantes como asaltos, agresiones y privaciones de la libertad mientras realizan su labor.
“Queremos justicia, penas más duras para los agresores. A los usuarios se les protege con campañas y medidas, pero a nosotros nadie nos escucha”, reclamó Bianca, conductora de la plataforma.
Los manifestantes aseguraron que los ataques contra choferes van en aumento, superando incluso los casos de violencia hacia los pasajeros. “El trato debería ser parejo”, señalaron.
Mario, otro conductor que participó en el homenaje, explicó que la caravana tuvo como objetivo acompañar a la familia de Aristeo y exigir justicia. También expresó temor por las condiciones en que deben desempeñar su trabajo y lamentó que algunos colegas hayan optado por abandonar la plataforma debido a la inseguridad.


