Un ciudadano mexicano fue sentenciado en Estados Unidos a más de 30 años de prisión por liderar una red de tráfico de migrantes que operó en Texas y que, según autoridades federales, introdujo ilegalmente a más de 500 personas al país en poco más de un año.
El condenado fue identificado como Pedro Luis Martínez Jáquez, de 36 años y originario de Piedras Negras, Coahuila, quien recibió una pena de 365 meses de prisión, además de un decomiso económico de 500 mil dólares. La sentencia fue dictada por la jueza federal Alia Moses en una corte del Distrito Oeste de Texas.
De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Martínez Jáquez encabezaba una organización dedicada al tráfico de migrantes entre enero de 2021 y julio de 2022, periodo en el que la red obtuvo ganancias cercanas a los 4.7 millones de dólares.
Las investigaciones señalan que cada migrante pagaba alrededor de 9 mil 500 dólares para ser trasladado hacia territorio estadounidense. El grupo utilizaba remolques y tráileres de hasta 18 ruedas con compartimentos ocultos, en los que transportaban aproximadamente 40 personas por viaje.
Durante los operativos, agentes federales decomisaron 74 teléfonos celulares, de los cuales 14 fueron asegurados por las autoridades y otros 60 se presume pertenecían a las víctimas. En los dispositivos se encontraron mensajes y audios utilizados para coordinar traslados, puntos de recogida y lugares donde ocultaban a las personas transportadas.
Dentro del caso también se documentó al menos una muerte relacionada con las operaciones de traslado. Según los expedientes, en mensajes revisados por los investigadores, el propio Martínez Jáquez mencionó que una persona se había “desmayado” y que él mismo atendería la situación. Posteriormente, se localizaron fotografías del cadáver en los teléfonos asegurados.
El fiscal federal Justin R. Simmons señaló que el acusado era uno de los traficantes de migrantes más activos de la última década, y aseguró que las autoridades continúan trabajando para desmantelar redes criminales dedicadas al tráfico de personas en la frontera sur de Estados Unidos.
La investigación fue realizada por ICE Homeland Security Investigations, con apoyo de la Patrulla Fronteriza, el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos y autoridades locales de Texas, quienes documentaron el funcionamiento de la red que operaba en el suroeste del estado.


