Felipe Orduña Torres y Armando González Ortega, traficantes de personas, fueron condenados este jueves a cadena perpetua y 83 años de prisión, respectivamente, por su participación en la tragedia de San Antonio, Texas, ocurrida en junio de 2022, donde 53 migrantes murieron asfixiados en un tráiler abandonado bajo altas temperaturas.
Ambos deberán pagar una multa de 250 mil dólares (unos cinco millones de pesos) cada uno, según informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos. En marzo pasado fueron hallados culpables de varios cargos relacionados con tráfico de migrantes.
“Estos criminales pasarán el resto de sus vidas en prisión por lucrar con el sufrimiento humano”, dijo la fiscal general Pamela Bondi, quien aseguró que la sentencia manda un mensaje claro a otros traficantes.
De acuerdo con las autoridades, Orduña, alias Cholo, de 30 años, era el líder de la operación, mientras que González Ortega, El Don, de 55, actuaba como coordinador. Ambos operaron entre diciembre de 2021 y junio de 2022, movilizando a migrantes de Guatemala, Honduras y México.
La investigación reveló que los acusados sabían que el tráiler no tenía ventilación ni aire acondicionado, pero aún así decidieron iniciar el traslado. Tres horas después, varios migrantes ya habían muerto.
En total, 48 personas fallecieron dentro del tráiler y cinco más en el hospital. Otros cinco implicados ya se declararon culpables y esperan sentencia.


