La Conferencia Nacional de Gobernadoras y Gobernadores (CONAGO) expresó su rechazo a la iniciativa de imponer un arancel del 5% a las remesas enviadas por migrantes desde Estados Unidos, medida que recientemente fue aprobada por legisladores de ese país.

En un pronunciamiento oficial, los mandatarios estatales advirtieron que gravar las remesas representa una medida injusta que atentaría directamente contra millones de familias mexicanas que dependen de estos recursos para subsistir.
“Las remesas no son mercancía ni un lujo; son una expresión de amor y responsabilidad familiar que sostiene la economía de regiones completas. Imponerles un impuesto es castigar doblemente el esfuerzo de nuestros connacionales”, señalaron.
Los gobernadores recordaron que los migrantes mexicanos no solo son una parte esencial de la fuerza laboral en Estados Unidos, sino que también contribuyen con el pago de impuestos, muchas veces sin recibir beneficios sociales a cambio.
De acuerdo con la CONAGO, en 2024 las remesas alcanzaron un récord de más de 63 mil millones de dólares, convirtiéndose en una de las principales fuentes de ingreso para el país. Afectarlas, advirtieron, significaría desestabilizar a comunidades enteras, especialmente en los sectores más vulnerables.
El pronunciamiento también destacó la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha defendido públicamente a los migrantes y sus aportaciones. La CONAGO hizo un llamado respetuoso al gobierno estadounidense para que reconsidere esta medida y recordó que las relaciones bilaterales deben basarse en el respeto mutuo y la dignidad humana.
Entre los firmantes del documento se encuentra el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, quien enfatizó que estados como el suyo serían de los más afectados en caso de aplicarse el nuevo arancel.


