La presencia creciente de puestos ambulantes en la zona turística de Ensenada provocó que más de 100 comerciantes establecidos salieran a las calles a manifestarse. Su exigencia, que se detenga la instalación de tianguis frente a la Ventana al Mar y en otras áreas del centro.
Los inconformes señalaron que el problema del comercio informal se ha agravado en los últimos años, sin que haya una respuesta concreta de parte del Ayuntamiento que encabeza la presidenta municipal Claudia Agatón. Aseguran que actualmente hay cientos de puestos nuevos operando fuera del marco legal.
Durante la manifestación, los comerciantes exigieron “piso parejo” y denunciaron que mientras ellos deben cumplir con licencias, pagos y requisitos municipales, los vendedores informales operan sin regulación. Con pancartas como “La informalidad no paga permisos” o “No cumple con el reglamento de comercio”, reclamaron que no se respeten los lineamientos vigentes.
El reglamento de comercio municipal, en su artículo 35, prohíbe expresamente la instalación de nuevos negocios en la vía pública, recordaron los manifestantes. Además, señalaron que la informalidad genera desigualdad y precariedad, pues quienes trabajan en ella carecen de seguridad social, pensión o garantías legales.
Al evento asistió también el presidente nacional de Concanaco, Octavio de la Torre, quien acusó que actualmente existe una “cancha inclinada” para los negocios establecidos, pues deben cumplir con requisitos como dictámenes de Protección Civil, licencias de funcionamiento y pagos municipales, mientras que a los informales “no se les exige nada”.
El representante nacional hizo un llamado a los tres niveles de gobierno para que se garantice una regulación justa. Señaló que la formalidad no debe ser un castigo, sino una vía accesible para todos, y advirtió que si no se puede garantizar un trato equitativo, los comercios establecidos también deberían quedar exentos de las cargas administrativas que hoy enfrentan.


