Familiares de personas desaparecidas y colectivos de búsqueda denunciaron que la visita organizada al rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco, fue una simulación, al señalar que el predio se encontraba en condiciones alteradas y sin indicios de la actividad criminal previamente reportada.
“Nos trajeron a un circo”, expresó una madre buscadora que prefirió el anonimato, al asegurar que el lugar estaba completamente limpio y sin rastros de evidencia. Según los asistentes, el recorrido estuvo restringido a ciertas áreas, sin posibilidad de cuestionar a los peritos que trabajan en la zona.
“Se nota que hicieron su buen trabajo para traernos aquí (para simular) no sé para qué. Entramos 10 o 15 minutos y vas como a un ‘tour’ porque está todo acordonado y tienes que seguir en los espacios que ellos te tienen asignados y no hay absolutamente nada”, añadió otra de las madres buscadoras.
Los colectivos acudieron al llamado de las autoridades de Jalisco para presenciar la investigación en el rancho, señalado por el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco como un presunto centro de reclutamiento forzado del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Sin embargo, tras un breve recorrido, los familiares salieron molestos y desesperanzados, pues consideraron que el sitio había sido modificado antes de su ingreso.
En septiembre de 2024, la Guardia Nacional identificó el lugar como un posible centro de entrenamiento del crimen organizado, donde se hallaron cientos de prendas de vestir, zapatos y objetos personales. Ahora, los familiares cuestionan la transparencia de la investigación y exigen respuestas sobre el destino de sus seres queridos.


