En respuesta a las inquietudes sobre el aumento de tarifas en las autopistas federales, la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que estos ajustes responden únicamente a la inflación. Según explicó, el compromiso de su administración es evitar incrementos reales en los costos para los usuarios.
Sheinbaum también destacó que el poder adquisitivo de los mexicanos se ha fortalecido gracias al aumento de los salarios mínimos, el cual ha superado consistentemente la inflación en los últimos años. Este contexto, argumentó, permite que los ajustes en las tarifas no representen un impacto desproporcionado para las familias.
Aunque la medida es comprensible desde un punto de vista económico, también genera preocupación entre sectores que dependen del transporte por carretera. El gobierno tendrá que monitorear de cerca el impacto de estas decisiones para evitar efectos negativos en la economía local.
La presidenta reafirmó su compromiso de mantener una política económica responsable, orientada a proteger el bienestar de la población mientras se garantiza el mantenimiento y operación de la infraestructura pública.
Estos ajustes ponen de manifiesto la complejidad de equilibrar las necesidades financieras del país con la protección del bolsillo ciudadano, un desafío constante para cualquier gobierno.


