La influencer surcoreana Sujin Kim, conocida como Chingu Amiga, ha generado controversia en redes sociales tras ser acusada de aprovechar la difícil situación de una familia mexicana deportada para generar contenido en sus plataformas digitales.
La polémica surgió luego de que publicara un video en el que ayudaba a Erika, una mujer deportada de Estados Unidos que quedó en situación vulnerable. Sin embargo, Chingu Amiga mencionó que este acto formaba parte de un «reto» para celebrar haber alcanzado los 15 millones de seguidores, lo que generó críticas sobre su verdadera intención.
Usuarios de redes sociales señalaron que su acción parecía más enfocada en obtener beneficios personales que en una ayuda genuina. La frase «era parte de un reto» fue duramente cuestionada, pues muchos consideraron que convertir una situación de necesidad en un desafío para obtener más seguidores era inapropiado.
No es la primera vez que la influencer enfrenta señalamientos, ya que anteriormente ha sido criticada por temas como gentrificación y presunta evasión de impuestos.
El caso ha abierto un debate sobre la responsabilidad de los creadores de contenido al abordar temas sensibles y la línea entre la ayuda sincera y la explotación de situaciones vulnerables para generar interacción en redes.


