En pleno corazón de la Zona Centro de Tijuana, en la tradicional Plaza Santa Cecilia, se ubica uno de los gimnasios de boxeo más emblemáticos de la ciudad: el Cheto’s Boxing Club. Fundado en 1984 por Ricardo Torres Rodríguez, mejor conocido como “Cheto”, este espacio ha sido durante décadas un semillero de campeones.
Con más de 60 años dedicados al boxeo, Cheto ha forjado una trayectoria que trasciende generaciones. Su gimnasio, cuya fachada sencilla contrasta con la riqueza de historia en su interior, ha visto entrenar a figuras como El Gallito Quirino, Héctor Velázquez, miembros de la familia Munguía e incluso al legendario Julio César Chávez.
Las paredes del lugar resguardan memorias de esfuerzo y disciplina, mientras que los costales de entrenamiento y el piso de madera dan testimonio del paso de cientos de pugilistas que han dejado su marca en este ring.
Cheto recordó que, al llegar a Tijuana, no existían espacios adecuados para entrenar boxeo profesional, por lo que decidió abrir su propio gimnasio. Su mayor orgullo, dice, fue convertir en campeón mundial a José “Gallito” Quirino, quien se convirtió en el segundo campeón mundial originario de Tijuana.
Por su parte, el entrenador Cristóbal Jaques Ortíz explicó que el espacio originalmente era un billar llamado «La Herradura», pero fue transformado en gimnasio tras una alianza entre el dueño y Ricardo Torres. Durante sus primeros años también albergó a peleadores de lucha libre.
Jaques subraya que el boxeo va más allá de la fuerza física. “Es un deporte de inteligencia, donde la defensa, la técnica y el dominio mental son claves”, afirmó.
Con 41 años de historia, Cheto’s Boxing Club sigue vigente como uno de los pilares del boxeo en Baja California.


