La Comisión Federal de Electricidad (CFE) cerró 2024 con pérdidas netas por 271 mil 574 millones de pesos (alrededor de 13 mil 869 millones de dólares), de acuerdo con su reporte financiero anual auditado. La cifra representa un incremento de más del doble respecto a las pérdidas reportadas a inicios de año.
El resultado contrasta de forma notable con las ganancias netas por 96 mil 191 millones de pesos (4 mil 912 millones de dólares) obtenidas en 2023. Según la paraestatal, el retroceso financiero se atribuye principalmente al impacto del tipo de cambio en arrendamientos reconocidos bajo Normas Internacionales de Información Financiera (IFRS) y a un cambio en el régimen fiscal tras su transformación en Empresa Pública del Estado.
La CFE explicó que a partir del 1 de noviembre de 2024 dejó de tributar bajo el Título II para hacerlo bajo el Título III, lo que generó una cancelación del Impuesto Sobre la Renta (ISR) diferido, con un efecto contable único de 174 mil 954 millones de pesos (unos 8 mil 935 millones de dólares). No obstante, aclaró que este ajuste no afectó el flujo de efectivo de la empresa.
Pese al panorama financiero adverso, la compañía reportó un aumento del 4.3 % en sus ingresos totales, alcanzando los 667 mil 244 millones de pesos (34 mil 077 millones de dólares), impulsados por un mayor número de usuarios y el ajuste de tarifas ante la inflación. Al cierre del año, la CFE brindaba servicio a 49 millones de clientes, un incremento del 1.7 % respecto al año anterior.
Las ventas de energía crecieron un 4.1 %, con repuntes significativos en el consumo doméstico (7.6 %) y comercial (5.1 %), reflejo del aumento en la demanda eléctrica en el país. En contraste, los costos de operación sumaron 510 mil 206 millones de pesos (26 mil 057 millones de dólares), una disminución del 0.7 % en comparación con 2023, atribuida principalmente a la baja en los precios de los combustibles, especialmente el gas natural, que se abarató en promedio un 24 % durante el año.


