La población penitenciaria de Baja California creció alrededor de 11% durante este año, lo que mantiene a los Centros de Reinserción Social (Cereso) del estado cerca de su máxima capacidad, informó la Comisión Estatal del Sistema Penitenciario.
Según los datos presentados por el titular de Cesispe, José Gabriel Gálvez Beltrán, actualmente hay 14 mil 548 personas privadas de la libertad, mientras que el sistema cuenta con 15 mil 291 espacios disponibles, lo que representa un nivel de ocupación del 95%.
El aumento se ha registrado principalmente en los municipios de Tijuana, Mexicali y Ensenada, donde los ingresos y egresos de personas internas ocurren con mayor frecuencia. Cuando la capacidad de algún Cereso se rebasa, las autoridades coordinan traslados al complejo penitenciario El Hongo, en Tecate, que tiene mayor disponibilidad.
Las cifras fueron presentadas el 11 de noviembre durante la glosa de la Secretaría de Seguridad Ciudadana ante legisladores del Congreso local. Ahí, Gálvez Beltrán detalló que 6 mil 840 internos tienen sentencia y 7 mil 708 permanecen en prisión preventiva, ya sea justificada u oficiosa.
El funcionario explicó que el incremento en la población penitenciaria coincide con la reforma aprobada en diciembre de 2024 sobre prisión preventiva oficiosa, que amplió el catálogo de delitos que obligan a mantener a los acusados dentro de un penal mientras avanza su proceso legal. Entre ellos se incluyen delitos relacionados con facturación falsa, algunos delitos sexuales, delitos contra la personalidad y casos de narcotráfico.
Al inicio del año había cerca de 13 mil personas internas en los penales del estado. El crecimiento acumulado, alrededor de 1,500 adicionales, ha llevado al sistema a operar al borde de su capacidad, un escenario que las autoridades ya analizan para evitar saturaciones y garantizar condiciones adecuadas dentro de los centros penitenciarios.


