El pleno de la Cámara de Diputados desechó la iniciativa de reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, luego de que el dictamen no alcanzara la mayoría calificada requerida para modificar la Constitución.
La votación concluyó con 259 votos a favor y 234 en contra, cifra insuficiente para lograr las dos terceras partes necesarias para su aprobación.
El dictamen fue respaldado por la mayoría del grupo parlamentario de Morena, además de doce legisladores del Partido Verde Ecologista de México y un diputado del Partido del Trabajo. En contraste, votaron en contra legisladores del Partido Acción Nacional, Partido Revolucionario Institucional, Movimiento Ciudadano, así como integrantes del PVEM, del PT y una legisladora de Morena.

Tras la votación, la presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, informó al pleno el resultado y declaró desechado el proyecto de decreto enviado por el Ejecutivo federal. Durante el anuncio, algunos legisladores reaccionaron con aplausos y consignas.
Por su parte, el coordinador de Morena en San Lázaro, Ricardo Monreal, adelantó que su bancada trabajará en una nueva propuesta en materia electoral, conocida como “Plan B”, tras el rechazo de la reforma constitucional.
La iniciativa presentada por el Ejecutivo planteaba modificaciones a once artículos de la Constitución. Entre los cambios propuestos se encontraba reducir el Senado a 96 integrantes, eliminando la lista de 32 legisladores plurinominales.
En el caso de la Cámara de Diputados, el proyecto mantenía 500 legisladores, pero proponía que los 200 diputados de representación proporcional fueran electos mediante voto directo de la ciudadanía, en lugar de ser designados a partir de listas partidistas.


