Una agresión armada registrada en 2015 dentro de un restaurante del bulevar Díaz Ordaz ya tiene sentencia. Gregorio Dávalos Hernández, alias “El Goyo”, y Francisco Javier Hidalgo Tarazón, alias “El Bigotes”, fueron condenados a 13 años y 4 meses de prisión cada uno por el delito de homicidio calificado en grado de tentativa.
La resolución fue obtenida por la Fiscalía General del Estado de Baja California, a través de la Fiscalía Regional de Tijuana. El fallo judicial se emitió el pasado 6 de febrero de 2026 y además de la pena privativa de la libertad, se les negó cualquier beneficio legal y deberán pagar la reparación del daño de manera mancomunada.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 20:00 horas del 4 de diciembre de 2015. De acuerdo con la investigación, Gregorio Dávalos ingresó hasta el área del mostrador del establecimiento, donde se encuentra la caja registradora, y sin mediar palabra sacó un arma de fuego y disparó en varias ocasiones contra la víctima, sin lograr privarla de la vida.
Tras la agresión, salió del restaurante y abordó una camioneta Ford Expedition donde lo esperaba Francisco Javier Hidalgo Tarazón. Ambos intentaron huir, pero fueron detenidos momentos después por elementos de la Policía Municipal.
El caso refleja cómo procesos iniciados hace más de una década apenas pueden concluir con sentencia firme. En Tijuana, agresiones armadas en espacios públicos han marcado distintos periodos de la última década, particularmente en corredores comerciales como el bulevar Díaz Ordaz, una de las vialidades más transitadas de la ciudad.
Aunque los hechos ocurrieron en 2015, la sentencia dictada en 2026 confirma que el delito de tentativa de homicidio puede alcanzar penas severas. Más de 13 años de prisión y la obligación de reparar el daño forman parte de una resolución que cierra un proceso penal prolongado y que tuvo su origen en una noche de violencia dentro de un restaurante de la ciudad.


