La ruptura del acueducto Florido–Aguaje, que data de 1982, provocó ayer un socavón y una fuga masiva de agua en el bulevar Díaz Ordaz, a la altura de la colonia Terrazas de la Presa, lo que dejó sin suministro a más de 600 colonias de Tijuana y Rosarito.
De acuerdo con la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT), se logró reducir el tiempo de reparación a 24 horas y el periodo de recuperación a otras 24, por lo que el restablecimiento del servicio se prevé para mañana.
El agua también alcanzó viviendas y negocios cercanos. Comerciantes señalaron que tuvieron que tomar medidas de emergencia para evitar daños materiales, mientras que el tránsito en la zona permaneció cerrado por varias horas.
La gobernadora Marina del Pilar Ávila informó que ya se levantó un censo de los negocios y vehículos afectados y aseguró que el gobierno estatal, junto con la CESPT, se hará cargo de los apoyos correspondientes.
Por su parte, el titular de la Secretaría para el Manejo, Saneamiento y Protección del Agua indicó que la vialidad donde se originó el socavón será reencarpetada en un plazo máximo de tres días, y pidió a la población hacer un uso moderado del agua para garantizar el abasto a todas las colonias.
La obra de reparación contempla una inversión de 40 millones de pesos y, según las autoridades, tendrá una durabilidad estimada de 30 años. En diciembre se prevé una segunda intervención para sustituir más tramos del acueducto en el bulevar Díaz Ordaz, el cual supera los 20 kilómetros de extensión.


