En medio de señalamientos por presunta censura y concentración de poder, comisiones del Senado de la República aprobaron una reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión (LFTyR) que ha encendido las alarmas entre especialistas, legisladores de oposición y defensores de la libertad de expresión.
La iniciativa plantea la eliminación del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) para dar paso a la creación de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, un nuevo órgano que tendría amplias facultades para supervisar, regular y controlar los medios de comunicación y plataformas digitales en México.
De acuerdo con lo estipulado en el dictamen, esta nueva agencia podrá incluso cancelar concesiones de radio y televisión en nombre del “interés público”, así como bloquear temporalmente el acceso a redes digitales cuando se determine que han infringido disposiciones legales.
“El artículo 9 permite a las autoridades competentes solicitar el bloqueo de plataformas digitales”, se lee en el texto de la reforma, lo que ha sido interpretado por opositores como una amenaza directa a la libertad de expresión y al libre flujo de información.
Ricardo Anaya Cortés, coordinador parlamentario del PAN en el Senado, criticó duramente el proceso con el que se presentó la reforma. Calificó la sesión como un “albazo” y denunció que el dictamen, de más de 200 páginas y con más de 280 artículos, fue entregado apenas unas horas antes de su votación, sin tiempo suficiente para un análisis adecuado.
“Esto es una ley de censura disfrazada. Concentrarán el poder en una agencia controlada por el Ejecutivo, lo que permitirá al gobierno decidir qué se puede decir y qué no”, advirtió.
La iniciativa continuará su curso legislativo en el Senado en los próximos días, mientras crece la inquietud por su posible aprobación en el pleno.


