La próxima generación de iPhones que Apple lanzará este otoño llegará con un incremento significativo en sus precios, según reveló The Wall Street Journal. El aumento estaría motivado tanto por renovaciones en el diseño como por factores geopolíticos y económicos que afectan la cadena de suministro de la compañía.
Fuentes cercanas al proyecto informaron al medio estadounidense que Apple busca evitar que el alza de precios se asocie directamente con los aranceles que Estados Unidos impone a productos provenientes de China, país donde históricamente se ensamblan la mayoría de sus dispositivos.
Entre las novedades que se esperan, destaca la introducción de un modelo ultradelgado, así como cambios estéticos notables en toda la línea. Estos rediseños permitirían a Apple justificar ante los consumidores el incremento en los costos, a pesar de que detrás de la decisión también se esconden presiones derivadas de la política comercial entre Estados Unidos y China.
Aunque ambas potencias han acordado una tregua en varios aranceles, aún persiste un impuesto del 20% que afecta directamente a los teléfonos inteligentes. Esta situación ha obligado a Apple a replantear su estrategia de manufactura. Antes del anuncio de los nuevos aranceles, la empresa liderada por Tim Cook ya había tomado medidas preventivas como acumular inventario y trasladar parte de su producción a India, especialmente para abastecer el mercado estadounidense.
Sin embargo, los modelos de alta gama, como el iPhone Pro y Pro Max, continúan siendo fabricados en China, lo que complica una transición total. Expertos en la cadena de suministro advierten que Apple no podrá absorber por completo el impacto de los aranceles solo con recortes de costos a sus proveedores, lo que hace inevitable una subida de precios.
Un informe de Rosenblatt Securities estima que el nuevo iPhone 16, que actualmente se vende en Estados Unidos a 799 dólares, podría alcanzar hasta los 1,142 dólares, lo que representaría un incremento del 43%. Esta tendencia al alza se replicaría en toda la gama de dispositivos que se presentarán este otoño.
Además, según el periodista especializado Mark Gurman, Apple trabaja en proyectos aún más ambiciosos para los próximos años. Entre ellos se encuentra el desarrollo de un modelo completamente curvo y, potencialmente, un teléfono plegable que podría ver la luz en 2027.
Con estos movimientos, la compañía de Cupertino busca mantener su liderazgo en el mercado de smartphones, adaptándose a los retos comerciales globales sin sacrificar su margen de ganancias ni su reputación de innovación.


