Las declaraciones de Ismael “El Mayo” Zambada en una audiencia celebrada el pasado 25 de agosto siguen generando debate político y mediático, tanto en México como en Estados Unidos.
Durante la sesión, el fundador del Cártel de Sinaloa aceptó haber sobornado a políticos, policías y militares, además de haber dirigido una red criminal desde sus orígenes hasta el momento de su captura.

Reacciones políticas en México
En el Congreso, las declaraciones provocaron posturas encontradas. Morena, a través de Ricardo Monreal, aseguró que no hay motivo de preocupación. “El que nada debe, nada teme”, expresó el legislador.
En contraste, partidos de oposición exigieron investigaciones inmediatas sobre lo expuesto por el líder criminal, advirtiendo que de confirmarse, se evidenciaría la corrupción y la estructura criminal que operó dentro y fuera del gobierno mexicano.
Posible cooperación con EE.UU.
Al término de la audiencia, el abogado de Zambada, Frank Pérez, negó que exista un acuerdo de cooperación con las autoridades estadounidenses.
“La información que tiene el Mayo Zambada se queda con Mayo Zambada”, declaró, al subrayar que su cliente no dará nombres ni detalles adicionales sobre supuestas operaciones con políticos.
“El no va a hablar de nadie”, insistió el abogado, señalando que la información ya está en manos del Gobierno de EE.UU. gracias a procesos judiciales previos contra otros miembros del cártel.
El periodista Keegan Hamilton compartió en redes sociales un comunicado de Pérez, quien reiteró: “Puedo afirmar categóricamente que no existe ningún acuerdo en virtud del cual esté cooperando con el gobierno de los Estados Unidos ni con ningún otro gobierno”.
Antecedentes de cooperación
Cabe recordar que figuras como Jesús Vicente Zambada Niebla, alias “El Vicentillo”; Jesús Reynaldo Zambada García, “El Rey Zambada”; y Dámaso López Serrano, “El Mini Lic”, ya han colaborado en juicios a cambio de beneficios legales en Estados Unidos.
En paralelo, versiones recientes apuntan a que Ovidio Guzmán, “El Ratón”, y su hermano Joaquín Guzmán López, acusado del secuestro de El Mayo, estarían negociando acuerdos en territorio estadounidense, lo que mantendría abierta la posibilidad de que las autoridades cuenten con más información sensible, incluso sin la colaboración directa de Zambada.


