La violencia volvió a golpear a Uruapan, Michoacán, luego de que un ataque armado contra policías municipales dejara como saldo la muerte de un agente la noche del 14 de septiembre. El hecho obligó al alcalde Carlos Manzo a anunciar la cancelación del Grito de Independencia y del desfile cívico-militar del 16 de septiembre, argumentando que no existen condiciones de seguridad para garantizar la integridad de la ciudadanía.
El ataque ocurrió alrededor de las 21:30 horas, en un puesto de control ubicado sobre el Bulevar Industrial, frente a la planta de Pemex, donde sujetos armados abrieron fuego contra los oficiales. El incidente activó el código rojo y generó un despliegue en el que participaron corporaciones de los tres niveles de gobierno.
En un mensaje difundido en redes sociales, el edil hizo un llamado directo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para que intervenga con la fuerza del Estado:
“Declaro la cancelación de las fiestas patrias para salvaguardar a la ciudadanía. Hacemos un llamado urgente a la presidenta Claudia Sheinbaum a respaldar al municipio de Uruapan y a Michoacán con toda la fuerza del Estado mexicano para restablecer el orden ante estas agresiones”.
Manzo advirtió que, mientras tanto, la Policía Municipal reforzará operativos para dar con los responsables y responder a las amenazas con el uso pleno de la fuerza autorizada.
Con esta decisión, Uruapan se suma a Zinapécuaro y Peribán, municipios michoacanos que también suspendieron las celebraciones patrias tras recientes bloqueos, quema de vehículos y amenazas del crimen organizado.
La situación no es exclusiva de Michoacán: en entidades como Sinaloa, Oaxaca y Veracruz también se han cancelado festividades por motivos de inseguridad o luto comunitario.


